miércoles, 4 de abril de 2018

Santiago!

Llegué a Santiago con emoción y con el corazón revuelto, revuelto por muchas cosas, no, no ningún mal de amor o al menos no en la totalidad, llegué así porque para empezar hasta un día antes no sabía si iba ir a Santiago, habían pasado muchas cosas por las cuales no estaba segura de finalmente poder realizar el viaje y de hecho fue una de las razones por las cuales no planifiqué prácticamente nada, no quería hacerme ilusiones y que al final no pueda viajar porque eso me parte. 

Pero sucedió, me fui y estoy feliz por todo lo bien que me ha hecho ese viaje. Estoy feliz, genuinamente feliz :) y en paz (no, no estoy muerta xD) pero estoy tranquila, zen como dirían los entendidos de la vida tranquila... he caminado como he querido (22km un día... no sé en qué estaba pensado xD), he reído sola, he hablado sola, he tomado fotos con mi cámara y con mis ojos y he sido inmensamente feliz viendo el mar y la luna sin preocuparme por absolutamente nada. Sentada ahí me di cuenta que pueden haber millones de preocupaciones pero a veces necesitas esos instantes de “nada” para sentirte tan bien :’) tan tu y llenarte de esa energía.

La luna!!! Dios mío, aún sigo impresionada de lo hermosa e imponente que se veía y que de cierta forma me le parezco (ay si ay si jajaja) pero es que es cierto nunca antes yo misma me había sentido así, tan hermosa y segura de todo (uy si uy si), de que lo puedo lograr todo, todo, TODO. Y así como la luna tiene a la oscuridad a su alrededor, ahí está ella brillando sin importarle nada y siendo ella misma diferente :) 

Sí, puede que suene medio egocéntrico compararme con la luna pero no lo digo en el sentido de soberbia o por ego, sino más bien en el sentido más puro y genuino que refleja su luz :) porque sí, hay veces (cuarto menguante y esas fases xD) que la luna no puede brillar por todas las adversidades y oscuridades que son más grandes que ella pero tiene que tener paciencia (poco a poco lo estoy logrando) porque luego crece y se vuelve mucho más que cualquier oscuridad.


Estoy muy feliz, cada viaje tiene algo nuevo. Y con cada uno ganas algo de ese destino y también se queda una partecita tuya allá por los rincones que andas, mi alma ya está partida en millones de lugares, de momentos, de cosas no turísticos pero que a mí me llenan y en Chile creo que se quedó eso malo con que fui, esa tristezarareza con la que pise el aeropuerto, eso se quedó allá y en cambio me traje toda esa buena onda y armoniozidad de Valparaíso ❤️ 

No hay comentarios:

Publicar un comentario